Hace unos meses escribí en mi nota editorial de Revista USERS que el futuro es la realidad virtual . Bueno, olvídense esa nota, el futuro es la realidad aumentada (AR, aumented reality, o “realidad mixta”, según Microsoft). ¿Cuál es la dferencia entre ambas? Los dispositivos de Realidad Virtual (VR), como el Oculus Rift de Facebook, el Samsung Gear VR o el Google Cardboard, nos introducen en un mundo totamente virtual, desconectado por completo de la realidad: nuestros ojos sólo ven lo que nos muestra nuestro casco. La experiencia es inmersiva, pero nos aísla de nuestro entorno, algo que puede ser hasta peligroso: usando mi Google Cardboard, pensé que me movía por los jardines de Versailles y me golpeé la nariz contra una puerta de mi casa, en un repentino y doloroso regreso a la realidad real.
Los dispositivos de realidad aumentada, por el contrario, nos permiten ver nuestro entorno y superponen en nuestro campo visual una capa con información, objetos o personajes que vemos superpuestos a la realidad y que interactuan con ella.
¿Por qué estoy hablando hoy de realidad aumentada si desde el 2013 Google Glass intenta masificarla sin éxito? Es que Google hizo un dispositivo limitado, para que fuera ultra pequeño, con la idea de que lo usáramos constantemente, algo que nadie estuvo dispuesto a hacer.
Pero hace algunas semanas Juan Castiglione, editor de nuestro sitio RedUSERS, volvió de Build 2016, la conferencia anual de Microsoft en San Francisco, donde pudo probar extensivamente el Microsoft Hololens y renovó nuestro entusiasmo sobre las posibilidades de la AR.
Al usar Hololens continuamos viendo nuestro entorno, pero en un sector central vemos “hologramas”, imágenes 3D con las que podemos interactuar. En la experiencia que vivió Juan, cada periodista de la sala, con su Hololens, podía ver a sus compañeros con una mascota virtual en su hombro, apuntando con su dedo índice podían lanzar misiles a los otros periodistas para derribar sus mascotas virtuales. Lo más interesante es que los hologramas entiende el entorno: si uno de los misiles virtuales pegaba contra el piso o las paredes (reales) ¡rebotaba!. Así, en Hololens, a diferencia de un dispositivo VR, los objetos vistuales interactuan con la realidad y nosotros podemos interactuar con otras personas y objetos que nos rodean
Mientras el VR fue promocionado sobre todo para fines recreativos, los dispositivos de AR prometen revolucionar, además del entretenimiento, la manera en que trabajamos y aprendemos.
¿Qué aplicación le darías a la realidad aumentada?

Miguel Lederkremer
Director Editorial
Revista USERS
Nota editorial publicada en Revista USERS 301 – Mayo 2016
Dentro de unos meses se viene la nota: “Olvídense de la realidad aumentada por que la papa es…”
Me da la sensacion que con la AR y VR quieren imponer una necesidad para poder vender
Es obvio que es mas proximo la mosificacion de la realdiad aumentada que la realidad virtual. La realidad aumentada tiene mas y mejores usos. Seria genial poder viajar con los Google Glass y que te tradujera en tiempo real lo que te dice la gente en otros idiomas, que te muestre informacion sobre lo estas viendo, que a los ciegos les describa lo que tienen enfrente, etc.
Igual una cosa no quita a la otra.
Ah, perdón, olvidé opinar qué aplicación le daría.
Claramente la implementaría en sistemas de salud y en sistemas de educación virtual. Las ciencias naturales e historia serían materias más que apasionantes si incluyeran esta tecnología en las explicaciones.
Así lograríamos captar la atención de todos, sumado a que seguramente van a aprender mejor los contenidos. No estaría mal tampoco pensar en unas Cardboard con software vía streaming que nos permita reproducir en casa esta experiencia, para poder estudiar con mayor interés este tipo de materias que a pocos les gusta realmente.
Otro saludo.
Hola muchachos.
En inglés se escribe “Augmented”.
Podrían conseguirse unas máquinas que corran AR y armar un torneo en vuestras oficinas para sus lectores! De paso recorremos la editorial. 😉
Un saludo!