En las últimas semanas Google ajustó su algoritmo de búsqueda para que los sitios “mobile friendly” (que se ven bien en dispositivos móviles) aparezcan primero en los resultados de búsqueda. Este parecería ser el punto de inflexión para que los responsables de tantos sitios o newsletters, que aún se ven mal desde el smartphone (!), se pongan las pilas y los hagan móviles. Esto va más más allá de hacerlos meramente responsive (adaptables a cualquier pantalla), implica adaptar el diseño y la interfase al contexto y modo de uso de cada dispositivo.
Como podemos ver en el cuadro que ilustra esta nota, hace ya más de un año, desde enero del 2014, la cantidad de usuarios móviles de Internet superó a los usuarios de escritorio. Para los que dudan de las estadísticas, sólo tienen que ver el comportamiento de los adolescentes. Mi hija no muestra ningún interés en las otras pantallas de la casa: ni la tele, ni la notebook, ni siquiera la tablet. Le resultaría mucho más cómodo mirar en pantallas de mayor tamaño su Facebook, Instagram o su serie de vampiros en Netflix, pero hace todo esto desde la pantalla de su smartphone.
Las tablets, principales candidatas a quitarle protagonismo al smartphone, claramente no lo lograron. Con smartphones de 5″ y mayores (las “phablets”) la experiencia se acerca bastante a la de las tablets. Yo mismo, teniendo un iPad, acabo de leer las 1.100 páginas de “Los Pilares de la Tierra” de Ken Follett en mi smartphone de 4,7″, lo hice no por nerd, sino porque no podía parar de leer y el smartphone es la única pantalla que siempre está conmigo, en el baño, en el auto (en los semáforos, eh), en la cola del banco (ocultándome del guardia)…
Ahora una nueva pantalla, menor a 2″, intenta conquistar nuestras miradas: los smartwatches. Los que probamos en la editorial están muy verdes, próximamente probaremos el de Apple y les contaremos la experiencia. Personalmente les veo sentido, pensemos en todas las veces que sacamos el teléfono del bolsillo sólo para ver la hora o las notificaciones, tareas para las cuales la minipantalla de un smartwatch es más que suficiente.
¿Seguiremos viviendo la vida a través de nuestro smartphone?

Miguel Lederkremer
Director Editorial
Revista USERS
Editorial publicada en Revista USERS 289 – Mayo 2015.
Creo que la nota no dice que la PC será abandonada, siempre hay tareas que únicamente se pueden hacer desde una computadora, o que es mucho más sencillo hacerlo desde allí. Simplemente muestra una realidad bastante obvia: hoy por hoy se navega más desde los dispositivos móviles que desde una computadora.
Cuando tengo que buscar algo en Internet, no voy a buscar la PC (la que tengo que prender y esperar a que entre al sistema), sino que directamente uso el celular. Es más rápido y está siempre a mano. La PC -en mi caso- queda relegada a aquello que no puedo hacer desde el teléfono o el Apple TV.
Nada es tan extremo y en general toda la gente (no solo los adolescentes) utiliza lo que más cómodo le queda o lo que más útil le es para cada caso (insisto, EN GENERAL), hay cosas en que nada supera a la PC y un monitor de buen tamaño (en mi caso, edito los archivos RAW de mi cámara réflex y utilizo un monitor Dell de 27″ 2K, jamás se me ocurriría utilizar otra cosa para hacer eso de forma contínua, podría editar algunas fotos en una notebook, pero solo si no estuviera donde tengo la PC). En cuanto a mirar la hora en el smartphone o en un smartwatch, para aquellos a los que nos gustan los relojes, nada supera a un reloj suizo. Mirar una película o leer un libro en el smartphone o en una tablet sólo lo hacen los que viven en Buenos Aires o ciudades muy grandes, yo si quiero hacer eso, viviendo en una localidad chica, en 10 minutos estoy en casa desde mi trabajo (yendo caminando)… no es necesario (porque hasta ahora todos que escribieron lo hicieron pensando en Buenos Aires, como si todo el mundo viviera allí, incluso quien escribió la nota… pensamiento unitario en un país pintado de federal y también unitario).
Las PC tiene vida para rato, hasta que las tablet tengan las misma potencia a un precio accesible, esta la surface, es una completa pc en formato tablet, pero es mucho mas caro que una notebook de la misma potencia. Pero ese es el camino creo.
Es una tendencia obvia y que seguramente se incrementará con los años y las nuevas generaciones. Eso no quiere decir que la PC tenga que desaparecer, sino que se transformará. Actualmente sobrevive por entornos corporativos, laborales y el nicho gamer. ¿Cuánto le saldría a una compañía reemplazar todas las computadoras de sus empleados si fueran tablets o equivalentes? ¿Se pueden arreglar “fácilmente” como a una PC que le podés cambiar el componente que falla y listo?
Para el resto: redes sociales, mails, “vida online”, es obvio que es muy cómodo y rápido usarlo desde el smartphone.
Pero por ahora la arquitectura, el diseño gráfico, la edición multimedia, los juegos en PC equivalentes a consolas… Todos necesitan pantallas grandes y nivel de detalle con alto poder de procesamiento. Eso no lo da una tablet. En todo caso la PC deja de ser un armatoste que ocupa lugar para convertirse en una “cajita” con muchos formatos. Sin embargo el concepto de diseño modular y poder cambiar partes sin que signifique tirar a la basura todo el dispositivo, seguirán siendo importantes por varios años, asegurando la subsistencia de la PC mientras sean dispositivos basados en los materiales actuales.
Si en un futuro próximo se da un paso agigantado y revolucionario con la biotecnología, la nanotecnología, o la computación cuántica, ahí sí la PC como tal sería innecesaria, pero también la forma en que se comercializa la tecnología cambiaría drásticamente, por lo tanto se trataría de un cambio de paradigma completo.
Es fácil generalizar tomando un grupo cerrado. Los adolescentes no representan al 100% de los usuarios. Es cierto que hay un incremento del uso de celulares para todo, pero eventualmente las cosas se acomodan. Cada cosa tiene su uso particular. Hace años que vienen decretando la muerte de las desktops como si ya nadie las usara en las oficinas, o los gamers jugaran al Call of Duty en un celular. Durante el paso de los años vi condensar funciones en un solo aparato y esto siempre va en detrimento de la calidad de lo que se ofrece. No es lo mismo leer un libro en una pantalla de celular por mas grande que sea que leerlo en papel o en un Kindle. Tampoco es lo mismo ver un Blu-Ray que la misma peli en youtube. Si toman al grupo de los cinéfilos, dificilmente van a encontrar uno que mire pelis en el celular mientras espera que corte el semáforo y en ese caso la nota sería exactamente la descripción del fracaso de los smartphones, cosa que tampoco sería cierta.
Es verdad,los adolecentes solo usan su telefono y casi nada la PC de escritorio y lo veo en mis sobrinos. En mi caso desde que tengo tablet, uso muy poco la Notebook. Recurro a ella en los casos que tengo que hacer algo que con la tablet no se puede.
Yo siempre entro a reuders.com por el móvil, por Opera Mini, lástima que la adaptación móvil de la página nunca me aparece 🙁
Yo estoy leyendo (del mismo autor) “El umbral de la eternidad” en la pantalla del iPhone 4S, y no es el primer libro que leo en el celular, ni tampoco el más grande. Conozco gente que después de tener un smartphone o un combo smart + tablet (que también es un dispositivo móvil para Google), ya casi ni prenden la computadora. A veces la tienen apagada días o semanas, igual.
[…] By Miguel Lederkremer […]