Google ha decidido continuar con el desarrollo de Android de manera privada. Aunque afirma que seguirá publicando el código resultante en los espacios del actual Android Open Source Project. La compañía cree que de esta manera simplificará la producción.
El AOSP es el espacio desde el cual todas las empresas que utilizan el sistema operativo de Google adquieren el código fuente. Luego, en base a este realizan modificaciones para adaptar el software a sus dispositivos. La licencia con la que se publica el código (Apache 2) permite el uso del mismo sin tener que realizar pagos o publicar el código final.
Contribuciones y orden
Otra característica importante del sistema ha sido que posibilita la contribución de terceros al desarrollo. Aunque la gran mayoría del trabajo está en manos de Google. La compañía también decide que fragmentos de código pueden incorporarse.
Es importante notar que los proyectos de código abierto no son democracias. En la gran mayoría de los casos hay una figura central que es la que decide lo que se aprueba y lo que no. Cuando alguien está en desacuerdo con el rumbo de un desarrollo o quiere presentar una alternativa se produce una división (fork). El control de Google permite que haya una única versión oficial de Android con un software sólido para las empresas que lo implementan.
El cambio
Hasta ahora Google tenía dos versiones de Android, con una desarrollada de forma interna. Mucho del trabajo realizado ya se producía de forma privada. La versión pública del sistema operativo a menudo quedaba un poco atrás en el tiempo, lo que hacía que algunos desarrollos luego tuvieran que ajustarse a la versión privada.
Android seguirá operando bajo un esquema de código abierto, pero Google tendrá un poco más de control sobre su desarrollo. Los consumidores no deberían ser afectados por el cambio.