Por: Alejandro D'Agostino [tw: @lale_ ] / VIE, 20 / MAY / 2011

Importaciones for dummies. Episodio II: Las LNA y los tres gadgetitos

Nuevamente usamos nuestro libro de cuentos para contarles la historia de las Licencias no Automáticas y los equipos afectados. Hoy les contamos la historia de tres dispositivos que se las tuvieron que ver con las Licencias no Automáticas a la importación de electrónicos.

En nuestra entrega anterior, vimos cómo era el largo viaje de una tablet desde China hasta nuestras manos. Ahora, nos volvimos a poner el traje de los hermanos Grimm para contarles la historia de tres gadgets que quisieron entrar en la Argentina. Pero las Licencias no Automáticas (LNA) no le iban a facilitar esa tarea.

Hace mucho, mucho tiempo (tres meses, aproximadamente), en un país muy, pero muy lejano (China, para ser precisos), tres amigos gadgets se disponían a viajar hacia la Argentina. Eran una tablet, un smartphone y un monitor de LCD que querían cambiar de aire, viajar hacia la nueva tierra de oportunidades que suponía el desconocido país austral.

Fue un periplo muy pero muy largo, hasta que llegaron a la Aduana. Luego de pasar por algunas trabas e impuestos, se dieron una vueltita por el freeshop. “Tengo frío“, dijo el smartphone, y se compró una hermosa funda de silicona rosa con estrellitas, bien entallada al cuerpo (sí, aunque le decimos “el celular”, es nena).

Siguieron el sendero de las lozas amarillas para salir de la Aduana, hasta que llegaron las malvadas LNA que querían evitarlo. Y primero vieron al monitor, obviamente por su tamaño. Soplaron y soplaron muy fuerte para derribarlo. Y le gritaron: “Estarán comprendidos los monitores de gama media y baja…“. El monitor, asustado, se dio vuelta, en un raudo movimiento en “U” para escabullirse de las LNA.

Pero, en realidad, les mostró su espalda, donde tenía dos conectores: uno HDMI y otro DVI. “Soy de gama alta, no me molestes“, retrucó, indignado. Y salió corriendo, riéndose de su propia suerte, de ser un simple monitor de 22”, igual que su hermano mayor, un viejo 19 pulgadas sin salida de alta definición.

De repente, las fieras comenzaron a enojarse. Buscando por cada rincón, las LNA encontraron a la tablet, que se estaba actualizando la versión de Android para poder correr Angry Birds. “Estoy muy aburrida, necesito tirar pajaritos y matar chanchitos“, se ufanó.

Las LNA no dudaron un segundo en atacarla. Soplaron y soplaron, cada vez más fuerte, para derribarla. “Ven aquí, máquina automática para tratamiento o procesamiento de datos, de peso inferior a 3,5 kg y pantalla superior a 140 cm2 e inferior a 560 cm2“, le advirtieron, subiendo el tono amenazador de sus voces.

La Tablet se dio por aludida, ejecutó la app SmartRuler e hizo la cuenta con la calculadora. “Tengo una pantalla de 420 cm2“, confesó, y luego remató, ante la decepción de las malvadas brujas que querían atraparla: “No tengo teclado alfanumérico de por lo menos 70 teclas“.

Entonces, comenzó a correr y correr. Debió parar en una esquina, porque como su pantalla era resistiva y de baja calidad, reflejaba demasiado el sol y entonces una mujer la tomó en sus brazos como un espejo, para poder arreglarse el maquillaje.

Por último, quedó el celular. Las LNA soplaron y soplaron. La actitud amenazante de las malvadas iba creciendo, no se les podía escapar de las manos. “¡Alto! aparato receptor de radiotelefonía, radiotelegrafía o radiodifusión, incluso combinados en la misma envoltura con grabador o reproductor de sonido o con reloj“, alertaron.

El celular le mostró su salida HDMI, como su amigo el monitor. Pero la malvada LNA hizo caso omiso a semejante acto. “No tengo teclado físico y mi pantalla es pequeña“, insistió sin resultados. “Soy de alta gama, tengo video HD y micro de 1 GHz“, agregó, sin conformar a las fieras, que no dudaron en detenerla.

Mi marca, ejem, mi nombre es Helena Tamara Cuevas“, indicó. “Pero me llaman Desiré“, agregó ante el pedido de un alias. Y luego de llenar algunos formularios, le indicaron: “Va a tener que acompañarnos“. Dos fuertes hombres la escoltaron hasta un container perdido en la inmensidad de la Aduana.

Desde entonces, la pobre está esperando la salida del contenedor. Le dijeron que sólo serían 180 días. “Es demasiado tiempo, quedaré obsoleta“, pensó. Hasta que conoció a otro celular, quien le dijo, con un dejo de tristeza: “Yo te haré compañía por mucho tiempo, mi modelo ya se hace en Tierra del Fuego“.

¡Y colorín colorado, este cuento ha terminado!

Comentarios
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7 Comments

  1. Ariel dice:

    Realmente, un gran artículo. Combina ficción con una triste realidad para todos los techies…

  2. Tincho_22 dice:

    elingeniero3: Mirá, viva la industria nacional cuando acá lo que hagan valga un 35 % menos como hizo Brasil y su presidenta. Aca seguimos pagando las cosas hechas en TDF como las importadas. Estoy en el rubro hace años y nunca ha bajado nada de precio aunque se haga acá, asi que discrepo hasta que se pongan las pilas y hagan las cosas como deben ser.

  3. elingeniero3 dice:

    Viva la industria nacional, y me parece perfecto que tengamos que conocer Tierra del Fuego, si no es por las buenas será por las malas. Y el mercado tendrá que estar al servicio de la producción nacional.

  4. fer_vdp dice:

    Gran nota!!! Terrible!

  5. Juancho dice:

    Mortal la nota!!! muy buena!
    Ahora Helena Tamara Cuevas (htc)? Desiré? El HTC desire esta trabado en la adauna??? juajuajuajuajuau

  6. Elmer Foo dice:

    Hola gente, me reí tanto con el relato. Supongo que es lo suficientemente claro para que todos entendamos. jaja
    Por otro lado y enlazando con lo artículos de Taringa y propiedad intelectual, se olvidaron de mencionar los créditos por la imagen usada. Aparentemente la misma tiene copyright de la web: http://www.cuentosparachicos.com/legales.htm
    y para mayor abundamiento http://boards5.melodysoft.com/cuentosinfantiles/re-copyright–derechos-de-autor-228.html.
    Supongo que fue un olvido u error respecto a la libertad de uso del mismo, no? 😉

  7. rawa dice:

    Muy bueno !!! ponerle un poco de color a las LNA esta bueno, aunque este tipo de genero de cuentos lo tendremos un tiempo al menos hasta que pasen la elecciones, una caja mas y no creo que les vayan a dar factura para sumar al enorme gasto que es un año electoral. Total el sectore IT se la banca ya que no es un producto de primera necesidad, yo saque mi olivetti 32 por las dudas …jaja
    Saludos
    Rawa

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