El que no se adapta perece, es una máxima en todas las industrias. Los cambios tecnológicos, cada batalla por mantener los lugares conquistados de las empresas, la intención de mantener contentos a los usuarios mejorando las prestaciones o el diseño y un gran número de situaciones que podemos enumerar y que no siempre son tan fáciles de realizar se fueron dando en varias industrias que fueron modificadas por internet y la digitalización.
La industria editorial de libros capto rápido el mensaje y los dispositivos se adecuaron a la realidad digital ofreciendo muchos tipos de servicios para los lectores y también muchos formatos para los editores. Quizás uno de los problemas fue el precio ya que en algunos casos la versión digital tiene similar valor a la edición en papel sin el costo del material físico, pero no hay dudas que se adapto.
La industria de la música realizo un camino inverso y quizás el más complejo, determinó que su público, sus usuarios o simplemente a quienes dirigían su negocio eran infractores y a quienes debían combatir.
Parece difícil imaginarlo así de fácil, pero sin duda desde Napster – que antiguo que suena- hasta Grooveshark, Spotify y Store de Apple han pasado un sinnúmero de sucesos en la industria de la música que han cambiado la mirada y la realidad del negocio musical.
El formato físico
Las industrias se apoyan para sus decisiones sobre tendencias, es por eso que en general aparecen en forma incipiente determinados usuarios que adoptan primero la tecnología y como luego observan que resulta cómoda y útil para otros eso configura la tendencia.
El formato físico se mantuvo durante muchos años reinando sobre la industria de la música, quizás mucho más tiempo del necesario. Los usuarios dejaban de tener aparatos para lograr su reproducción y la música se transportaba cómodamente en los reproductores de todo tipo, mp3, notebooks, memorias, etc.
La música era bajada de diferentes formas, algunos realizaban copias de sus discos físicos, otros la intercambiaban y muchos la bajaban de sitios de descargas. El formato físico quedo en el olvido y todo se transformo en formato descargable o reproducible.
Los sitios como Grooveshark, Spotify o el Store de Apple comenzaron a tomar hace pocos años y realizar su adaptación del mercado. En el caso de Grooveshark ofrece un sistema de streeming de música gratuito e indica que ellos realizan el pago de derechos de autor, el sitio cuenta con publicidad, Spotify es pago y en Store de Apple uno realiza un “alquiler” de las canciones disponibles en el catalogo.
Si bien las compañías habían realizado sus intentos de imponer o desarrollar canales de distribución legales, el hecho de tardar tanto en la implementación determino –quizás- que los usuarios ya no estaban habituados – y no lo están aun- dispuestos a pagar por la música.
La necesidad de cambios en la propiedad intelectual
Esta situación de cambio en la música lleva a replantearse el sistema de derechos de propiedad intelectual y también de las entidades de gestión colectiva.
La música que se genera día a día llega cada vez a más usuarios y por lo tanto las decisiones ya no se imponen en la Junta de Directorio de una de las cuatro compañías más grande del mundo.
Los productos masivos si bien siguen existiendo no pueden abarcar todas las expresiones y las necesidades de los consumidores, teniendo que denominar un bien de consumo al arte, pero hecha la salvedad existe un mercado mas amplio para los nuevos artistas y de hecho la decisión de la industria de la música, quizás les generó este lugar que hoy tienen.
Los conflictos que se dan por las deficiencias en las entidades de gestión de derechos de autor hacen que también se generé una desconfianza por el derecho de autor. Esto es complejo de analizar. Lo ideal es que los autores puedan ampararse en el derecho de autor y los instrumentos de propiedad intelectual para poder decidir el mejor destino de sus obras.
La propiedad intelectual debe por estas razones adaptarse a la realidad, ofreciendo mejor protección a los autores y también a los usuarios de los productos que se generan gracias al derecho de autor. Quizás es hora de discutir plazos y formas de uso que se dan a las obras y también verificar las excepciones dadas en el sistema de la propiedad intelectual.
Se plantea un punto de partida donde los músicos y los protagonistas del negocio musical van a presentar su visión y las preguntas que nos interesan para saber cual es el camino que tomará la música en el futuro. La discusión ya esta abierta.
Guillermo Navarro @guillenavarro
[…] RedUSERS | La industria de la música se renueva. […]
100% de acurdo con ChuckNorris
Para los juegos esta Steam, ademas los desarrolladores tienen otra actitud frente a internet, pero para la música es más difícil. Los que se encargan de vender música y películas siguen en un sistema de ventas obsoleto. Teniendo Netflix y Spotify no les dan todo el catalogo para que ellos lo vendan, es realmente una perdida para todos
ChuckNorris! Porque no te editas un libro!
Era necesario hacer semejante referencia? Por favor, podés leer antes de publicar semejante barrabasada? En serio, con respeto, con altura, con opiniones formadas y sobre todo con argumentos. El comienzo de tu mensaje deja por tierra el resto de tu posteo. desagradable y punible.
Navarro, cambiale el titulo… porque asi pensas que la industria se esta renovando… APRENDAN A REDACTAR COMO SE DEBE LA PUTA MADRE!
A menos que hagas una gran caza al estilo nazi, generés campos de concentración y hornos masivos con los dinosaurios del copyright, nada cambiará de fondo.
Como dicha situación no se hará realidad, entonces no habrá cambio. Siendo, yo, un pro android-pro-google-anti-apple y steve jobs-hater. Admito que el apple store con música de entre 0,30 centavos y un dólar, hasta 3 dólares, según tema y autor es algo que me parece maravilloso.
El poder comprar temas selectivos de un CD y no comprarte todos me parece gustoso, además los temas son “baratos” y accesibles.
La idea de esa plataforma me parece mucho más visionaria que cualquiera de los bolazos que se tiraron hasta hoy día. Pese a que jobs era un taliban de copy right y al mismo tiempo un moto chorro barato y de 4ta, su idea de hacer una plataforma compatible con sus dispositivos en general impactó muy bien.
Habría que buscar la manera de generar un “apple store” de música globalizado en donde se pueda reproducir la música x internet ya sea en android, ios, crapberry, symbian, windows, linux, mac os,etc.
O sino bien, que sea tipo “dropbox” donde lo que compraste se descarga una copia local en cualquier dispositivo que tenga la applicación y tu cuenta.
De esa manera se combatiría a todo o nada a la piratería del mundo de la música.
Pero ¿Es posible esto?. Hasta ahora los más grandes como sony y warner dicen que: Aunque hayas pagado 200000 millones de dólares por un CD, el pasarte ese CD a mp3 para escucharlo sin el CD, es “hacer una COPIA” (LÉASE VERBO COPIAR PROHÍBIDO) y por ende viola el derecho de copyright (derecho de COPIA).
Algunas plataforma, ya han seguido la idea mencionada en la nota. Sin embargo, siempre terminan muriendo en que, por cada descarga ( no importa si ya lo pagaste una vez ) tenés que volver a pagar.
Hasta ahora en general, los dino-fósiles siguen vivos y esto no va a cambiar hasta dentro de cuarenta años cuando el cancer, sida, los infartos y los acv, a lo largo de esos años nos ayuden a librarnos de éstos y se generen plataformas tipo play store o apple store donde se pueda sincronizar lo comprado con los dispositivos sin tener que pagarlo de nuevo por cada dispositivo conectado a esta plataforma.
Lo mismo aplica para juegos.
Si alguien uniera a Activision-Blizzard, Electronic Arts, Crystal Dinámics, Square Enix, Capcom, Eidos, Konami, Microsoft, Rockstars, Ubisoft, Sony Valve, NCsoft, Nintendo, Helix, Gameloft,etc. e hiciera una plataforma store-multi game, no se si la piratería de juegos sobrevive 2 años pos lanzamiento. Juegos a precio económico y ‘storeados’ en la nube, donde cualquier cosa si formateas te lo bajás legal de nuevo (mientras lo hayas comprado), sería la sentencia de muerte de la piratería.
Para los juegos no lo veo “tan lejos”.
Pero unir a Sony, Warner, MTV, SNC Music, Emi, Universal Music, BGM, Retail Music, etc. Es como tratar de unir dos imanes de polos iguales. Se repelen entre ellos por cuestión de física.
se te rompió la tecla del tilde @guillenavarro? y las comas?
La música (coma) ese prÓspero negocio de algunos pocos que reinÓ durante casi cincuenta años en el mundo (coma) cambiÓ con la era…
No pierdan profesionalismo!!! Son comunicadores