Los primeros controles inalámbricos se pusieron a la venta en los 60s. Funcionaban con tecnología ultrasónica (sonidos tan agudos que el ser humano no puede percibir) y, como hoy, servían para cambiar el canal y el volumen del televisor. Funcionaban relativamente bien, pero tenían algunas fallas: si bien los humanos no escuchan el pitido que emiten, los perros y otros animales sí son capaces de oirlos, por lo que no era raro que se pongan nerviosos y comiencen a ladrar apenas se cambiara de canal. Por otro lado, existen fuentes naturales de sonidos ultrasónicos, como el choque entre metales, que el televisor interpretaba como originado del control remoto.
A principios de los 80s ya todos los aparatos de televisión se operaban con infrarrojo. Como todos saben, funcionan bien, pero hay que apuntar a la tele y, si bien hay controles universales, la realidad es que la mayoría de las veces no ofrecen una funcionalidad 100% equivalente al control original, de fábrica.
¿Por qué, entonces, después de casi 30 años, los fabricantes siguen usando esa tecnología obsoleta? Ya es hora de que se masifiquen los controles Bluetooth. Además de tener un alcance igual o mayor (depende de la implementación), existiría la posibilidad de usar cualquier aparato con soporte Bluetooth (Celulares, PDAs, Notebooks, Netbooks…), con lo que se eliminarían los problemas de compatibilidad. Se eliminaría también el problema de tener que apuntar a la tele para usar las funciones.
Un par de cosas más para finalizar: sí, debe haber algún fabricante que como excepción tenga un remoto Bluetooth, pero ya hace rato debería ser el estándar. Tampoco se puede argumentar problemas de costo: un chipset Bluetooth de Texas Instruments cuesta U$S 5.
mmm… bluetooth… no creo, ya que no fue concebido para eso. La idea es buena sólo si se superan algunas limitaciones de la norma: la implementación actual de bluetooth exige que los dispositivos tengan que estar emparentados y no me parece sustentable que la tele por ejemplo siempre tenga activa la comunicación con el dispositivo aún estando apagada, definitivamnete no es práctico ni existe, por el lado del control remoto, una fuente de energía suficiente (pila, batería) que permita mantener esta comunicación constantemente. Quizás encender el control remoto manualmente antes de usarlo y que se apagaue solo al detectar que la tv está apagado sea una solución pero es agregar un paso más en lugar de simplificar la tarea. Una combinación de ambas tecnologías (infrarroja y bluetooth) podría ayudar (por ejemplo infrarojo para encender y lo demás vía bluetooth) pero el tiempo de emparentar los dispositivos debería ser lo sufiecientemente rápido y automático como para que resulte indetectable por el usuario. En conclusión, para reemplazar al limitado infrarrojo, defintivamente bluetooth no es la solución. Sí podría serlo alguna otra tecnolgía de radiofrecuencia desarrollada especialemnet para eso. Saludosss
Siii, estaria buenisimo, cuantas veces nos dan ganas de ir al baño en el medio de un partido??? Sabes que bueno llevarte el control y subir el volumen desde ahi sin tener que estar sentado frente a la tele?
O poder manejar el equipo de audio del living mientras estoy tormando mate abajo del arbol en el jardin de casa? Todo sin tener que preocuparme de apuntarle directo al aparato o de la distancia a la que me encuentro!!
Ah, pero Mariano! Somos nosotros los que estamos en frente, no el control remoto. Tenemos que levantar nuestro brazo y apuntar. Aparte, la mayor ventaja, a mi entender, sería poder usar tu celular para todo: manejar el aire acondicionado, el repro de DVDs, etc.
Y con respecto a las radiofrecuencias: la de un celular es muchísimo mayor a la que genera Bluetooth, así que no veo que haya un riesgo. Casi nadie se queja de Wi-Fi.
Creo que es ridiculo tener controles remoto bluetooth. Si vas a cambiar de canal, o subir el volumen… ES PORQUE ESTAS ENFRENTE!!! En todo caso, deberian venir controles remoto que permitan meter instrucciones para los intervalos de emision de infrarrojo correspondiente a cada televisor, y asi no estamos expuestos a tanta radiofrecuencia que todavia no se sabe que tan dañina es para el organismo (mas alla de lo que las empresas gigantes digan para justificar sus ventas)