MAR, 21 / DIC / 2010
WikiLeaks o no WikiLeaks ¿cuál fue la verdadera cuestión?
Desde hace un tiempo que el tema WikiLeaks está en boca de todos, ocupa la primera plana de los periódicos, y se lleva todas las visitas y clics en las portadas de importantes sitios web: mucho se ha dicho sobre el asunto, pero pocos son los que comprendieron la profundidad del fenómeno.
Cuando nos referimos a WikiLeaks pareciera que solo existen dos posturas: a favor o en contra. Esto es de esperarse, en el sentido en que hay determinadas cosas en los seres humanos que no admiten grises, como ciertos temas que obligan a poner en juego la ideología y los valores al opinar. Pero ¿qué es realmente lo impactante de todo? ¿Acaso a alguien le sorprende que se filtre la información confidencial de los gobiernos? ¿Es necesario defender a alguien?
Por empezar, se han leído muchas barbaridades por allí afuera, declarando entre otras cosas, que WikiLeaks era: un proyecto de espionaje internacional, una herramienta para robar información, un grupo de hackers, un sitio web que ataca a otros sitios web, un complot para realizar ataques de denegación de servicio, y otras tantas cosas. Esto no es exagerado, sino que ha sido tomado de declaraciones periodísticas de distintos medios del mundo, algunos muy importantes y creíbles.
Obviamente Wikileaks no es nada de esto, sino que es una organización sin fines de lucro que tiene un sitio web, donde permite que periodistas y otras personas que tengan cierta información sensible de interés público puedan publicar allí preservando el anonimato de la fuente y garantizando la publicación tal cual. Otro dato importante es que opera desde 2006.
Siendo que hoy en día Google arroja más de 300 millones de resultados de la palabra “WikiLeaks” ¿Cómo puede ser que exista tanta diferencia entre esto último y lo que se publica normalmente? Claramente: desinformación sumada a la necesidad de vender, con una gran cuota de amarillismo. Está claro que la idea del proyecto es hacer uso de la libertad de expresión para develar comportamientos no éticos de gobiernos, especialmente de países con regímenes totalitarios, pero también de religiones, empresas y otras organizaciones que puedan afectar al bien común.
Tal vez el escándalo ocurrido hace escasas semanas, que trajo aparejada la captura de su líder Julian Assange y una serie de medidas de protesta tanto a favor como en contra, solo haya servido para poner en el banquillo algunos temas que siempre han estado allí, pero que ahora son más difíciles negar.
Veamos una situación teórica posible y muy simple de comprender: Un gobierno del primer mundo perpetra ataques contra individuos de un país subdesarrollado, y esto se hace público. Automáticamente se crean dos posturas: Una declararía que se están violando los derechos a la confidencialidad y privacidad de un estado, y que se atenta contra la seguridad nacional. La otra señalaría sencillamente que se están violando los derechos humanos en primera medida.
¿Cuál postura es más ética? De hecho ¿existe alguna más ética que la otra? Tal vez sí. Si tenemos en cuenta que los derechos humanos existen por sobre cualquier estado o nación, podríamos considerar que la queja de la segunda postura tiene más razón de ser que la primera, que solo afectaría a un conjunto de intereses específicos, dependientes de muchos factores.
Ahora bien, existe quién está a favor de una, de la otra, o bien quien está “en contra” de alguna, que no es lo mismo. Es decir, en el afán de aprovecharse de un movimiento opositor, alguien podría tomar acciones que, sin estar de acuerdo con la segunda, ataquen a la primera, dejando a los defensores de la segunda aparentemente dentro del mismo grupo de gente. En el ejemplo, estar en desacuerdo o en contra de los intereses de un país no implica estar de acuerdo con los derechos humanos.
Esto parece de fantasía, pero la materialización de esta cuasi paradoja se dio en el caso WikiLeaks, cuando grupos anónimos comenzaron a atacar sitios web de empresas que se oponían o negaban su apoyo a la iniciativa. He aquí otro dilema: ¿se puede justificar el ataque a un sitio web por estar en contra de una postura ética? Quizás las respuesta sea un claro NO, pero no parece ser evidente en ciertos casos. O sea, cometer un acto ilegal por defender algo que se acusa de ilegal ¿tiene sentido? Probablemente no, y es por eso que muchas personas protestaron tanto frente a las medidas tomadas en contra de WikiLeaks como frente a las acciones tomadas por los grupos “vengadores”. Esto se intensificó en algunos casos cuando la prensa comenzó a hablar de que los que realizaban los ataques eran hackers, cosa que tampoco es así, dado que los hackers son hackers, no delincuentes informáticos, y los ataques fueron realizados por personas con poco o nulo conocimiento de técnicas de seguridad, que simplemente se descargaban y utilizaban una determinada herramienta creada por otro. Con el mismo criterio, la prensa habló de “hackeos” cuando se refería a los ataques, pese a que en rigor de verdad solo fueron ataques de denegación de servicios, y no incluyeron romper sistemas de cifrado, encontrar vulnerabilidades, penetrar aplicaciones web, ni descubrir contraseñas.
De cualquier manera, más allá de las posturas y la claridad de ideas de las personas que se identificaron con cada parte, quizás el más grande de los planteos filosóficos sea: ¿Cómo puede ser que alguien que está atentando contra los derechos humanos proteste contra la falta de privacidad? ¿Se debería entonces garantizar a los asesinos, violadores y delincuentes el derecho a la privacidad? (¿No son acaso seres humanos con derechos también?).
Decididamente el mérito real de WikiLeaks no fue develar secretos de estado, sino que por una vez en la historia nadie que conozca bien el caso puede evitar hacerse estas mismas preguntas y plantearse un desafío a su propia escala de valores. Seguramente haya muchas medidas de protesta que no requieran entrar en conflicto alguno con uno mismo, y tal vez el filósofo danés del siglo XIX Soren Kierkegaard acertaba al afirmar que “muchas personas exigen libertad de expresión en compensación por la libertad de pensamiento que casi nunca utilizan”, lo cual no implica que no sea bueno expresarse libremente, sino que la vida amerita ser pensada con mayor profundidad.
Por Federico Pacheco
Sobre el autor
Federico G. Pacheco es gerente de Educación e Investigación de ESET Latinoamérica. Actualmente integra la cátedra de Seguridad Informática de la carrera de Ingeniería en Sistemas de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). Ha dictado cursos y seminarios en diversas instituciones educativas y organizaciones del sector público y privado, para las que ha desarrollado contenidos y material académico. También ha impartido diversas charlas, seminarios y conferencias sobre temas relacionados con el software libre, sistemas Linux y seguridad informática, y ha escrito sobre los mismos tópicos en revistas nacionales e internacionales.
Obras del autor
HACKERS AL DESCUBIERTO
Esta obra presenta un panorama de las principales técnicas y herramientas utilizadas por los hackers, y de los conceptos necesarios para entender su manera de pensar, prevenir sus ataques y estar preparados ante las amenazas más frecuentes.
ETHICAL HACKING
Esta obra expone una visión global de las técnicas que los hackers maliciosos utilizan en la actualidad para conseguir sus objetivos. Es una guía fundamental para conseguir sistemas seguros y dominar las herramientas que permiten lograrlo.
Desde hace un tiempo que el tema WikiLeaks está en boca de todos, ocupa la primera plana de los periódicos, y se lleva todas las visitas y clics en las portadas de importantes sitios web: mucho se ha dicho sobre el asunto, pero pocos son los que comprendieron la profundidad del fenómeno.
Cuando nos referimos a WikiLeaks pareciera que solo existen dos posturas: a favor o en contra. Esto es de esperarse, en el sentido en que hay determinadas cosas en los seres humanos que no admiten grises, como ciertos temas que obligan a poner en juego la ideología y los valores al opinar. Pero ¿qué es realmente lo impactante de todo? ¿Acaso a alguien le sorprende que se filtre la información confidencial de los gobiernos? ¿Es necesario defender a alguien?
Por empezar, se han leído muchas barbaridades por allí afuera, declarando entre otras cosas, que WikiLeaks era: un proyecto de espionaje internacional, una herramienta para robar información, un grupo de hackers, un sitio web que ataca a otros sitios web, un complot para realizar ataques de denegación de servicio, y otras tantas cosas. Esto no es exagerado, sino que ha sido tomado de declaraciones periodísticas de distintos medios del mundo, algunos muy importantes y creíbles.
Obviamente Wikileaks no es nada de esto, sino que es una organización sin fines de lucro que tiene un sitio web, donde permite que periodistas y otras personas que tengan cierta información sensible de interés público puedan publicar allí preservando el anonimato de la fuente y garantizando la publicación tal cual. Otro dato importante es que opera desde 2006.
Siendo que hoy en día Google arroja más de 300 millones de resultados de la palabra “WikiLeaks” ¿Cómo puede ser que exista tanta diferencia entre esto último y lo que se publica normalmente? Claramente: desinformación sumada a la necesidad de vender, con una gran cuota de amarillismo. Está claro que la idea del proyecto es hacer uso de la libertad de expresión para develar comportamientos no éticos de gobiernos, especialmente de países con regímenes totalitarios, pero también de religiones, empresas y otras organizaciones que puedan afectar al bien común.
Tal vez el escándalo ocurrido hace escasas semanas, que trajo aparejada la captura de su líder Julian Assange y una serie de medidas de protesta tanto a favor como en contra, solo haya servido para poner en el banquillo algunos temas que siempre han estado allí, pero que ahora son más difíciles negar.
Veamos una situación teórica posible y muy simple de comprender: Un gobierno del primer mundo perpetra ataques contra individuos de un país subdesarrollado, y esto se hace público. Automáticamente se crean dos posturas: Una declararía que se están violando los derechos a la confidencialidad y privacidad de un estado, y que se atenta contra la seguridad nacional. La otra señalaría sencillamente que se están violando los derechos humanos en primera medida.
¿Cuál postura es más ética? De hecho ¿existe alguna más ética que la otra? Tal vez sí. Si tenemos en cuenta que los derechos humanos existen por sobre cualquier estado o nación, podríamos considerar que la queja de la segunda postura tiene más razón de ser que la primera, que solo afectaría a un conjunto de intereses específicos, dependientes de muchos factores.
Ahora bien, existe quién está a favor de una, de la otra, o bien quien está “en contra” de alguna, que no es lo mismo. Es decir, en el afán de aprovecharse de un movimiento opositor, alguien podría tomar acciones que, sin estar de acuerdo con la segunda, ataquen a la primera, dejando a los defensores de la segunda aparentemente dentro del mismo grupo de gente. En el ejemplo, estar en desacuerdo o en contra de los intereses de un país no implica estar de acuerdo con los derechos humanos.
Esto parece de fantasía, pero la materialización de esta cuasi paradoja se dio en el caso WikiLeaks, cuando grupos anónimos comenzaron a atacar sitios web de empresas que se oponían o negaban su apoyo a la iniciativa. He aquí otro dilema: ¿se puede justificar el ataque a un sitio web por estar en contra de una postura ética? Quizás las respuesta sea un claro NO, pero no parece ser evidente en ciertos casos. O sea, cometer un acto ilegal por defender algo que se acusa de ilegal ¿tiene sentido? Probablemente no, y es por eso que muchas personas protestaron tanto frente a las medidas tomadas en contra de WikiLeaks como frente a las acciones tomadas por los grupos “vengadores”. Esto se intensificó en algunos casos cuando la prensa comenzó a hablar de que los que realizaban los ataques eran hackers, cosa que tampoco es así, dado que los hackers son hackers, no delincuentes informáticos, y los ataques fueron realizados por personas con poco o nulo conocimiento de técnicas de seguridad, que simplemente se descargaban y utilizaban una determinada herramienta creada por otro. Con el mismo criterio, la prensa habló de “hackeos” cuando se refería a los ataques, pese a que en rigor de verdad solo fueron ataques de denegación de servicios, y no incluyeron romper sistemas de cifrado, encontrar vulnerabilidades, penetrar aplicaciones web, ni descubrir contraseñas.
De cualquier manera, más allá de las posturas y la claridad de ideas de las personas que se identificaron con cada parte, quizás el más grande de los planteos filosóficos sea: ¿Cómo puede ser que alguien que está atentando contra los derechos humanos proteste contra la falta de privacidad? ¿Se debería entonces garantizar a los asesinos, violadores y delincuentes el derecho a la privacidad? (¿No son acaso seres humanos con derechos también?).
Decididamente el mérito real de WikiLeaks no fue develar secretos de estado, sino que por una vez en la historia nadie que conozca bien el caso puede evitar hacerse estas mismas preguntas y plantearse un desafío a su propia escala de valores. Seguramente haya muchas medidas de protesta que no requieran entrar en conflicto alguno con uno mismo, y tal vez el filósofo danés del siglo XIX Soren Kierkegaard acertaba al afirmar que “muchas personas exigen libertad de expresión en compensación por la libertad de pensamiento que casi nunca utilizan”, lo cual no implica que no sea bueno expresarse libremente, sino que la vida amerita ser pensada con mayor profundidad.
Por Federico Pacheco
Sobre el autor
Federico G. Pacheco es gerente de Educación e Investigación de ESET Latinoamérica. Actualmente integra la cátedra de Seguridad Informática de la carrera de Ingeniería en Sistemas de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). Ha dictado cursos y seminarios en diversas instituciones educativas y organizaciones del sector público y privado, para las que ha desarrollado contenidos y material académico. También ha impartido diversas charlas, seminarios y conferencias sobre temas relacionados con el software libre, sistemas Linux y seguridad informática, y ha escrito sobre los mismos tópicos en revistas nacionales e internacionales.
Obras del autor
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HACKERS AL DESCUBIERTO |
Esta obra presenta un panorama de las principales técnicas y herramientas utilizadas por los hackers, y de los conceptos necesarios para entender su manera de pensar, prevenir sus ataques y estar preparados ante las amenazas más frecuentes.

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ETHICAL HACKING |
Esta obra expone una visión global de las técnicas que los hackers maliciosos utilizan en la actualidad para conseguir sus objetivos. Es una guía fundamental para conseguir sistemas seguros y dominar las herramientas que permiten lograrlo.

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[…] Publicado en RedUsers […]
http://wikileaks.ch/ ya lo encontre! =)
¿Y cuál es la idea de Wikileaks?
–Se trata de la creencia fundamental de que demasiada confidencialidad eventualmente esconde la corrupción de aquellos que ostentan el poder. Estudios recientes muestran un fuerte aumento en la cantidad de secretos que mantienen los gobiernos y los niveles de seguridad utilizados para proteger esos secretos (…)Si se ataca el secreto, crece la transparencia, y encontramos las soluciones correctas en temas clave y aumenta la justicia.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-164563-2011-03-20.html
es increible ver como en los debates de redusers hay gente que de verdad le interesan los articulos y da su opinion de manera inteligente y da gusto leer… lastima que tambien estan los que se creen muy graciosos y dan lastima pero buenos “giles son los que sobran” si se les presta mucha atencion se creen importantes encima asi que lo mejor es ignorarlos.
por otro lado discuplen mi ignorancia pero no pude entrar a la pagina de wikileaks. si alguien me puede explicar agradeceria.
apoyo la ideologia de wikileaks! aguante!! =D
[…] WikiLeaks o no WikiLeaks ¿cuál fue la verdadera cuestión? […]
La mejor y más constructiva crítica al tema de Wikileaks. Felicito de muy buen grado a Federico Pacheco.
esto no se trata de leyes, se trata de ideales.
cualquier cosa eso de una forma ilegal de luchar contra la ilegalidad. no importa la ley, importa el bien comun, me cago en ley
Saludos a Federico Pacheco. No bajar la guardia Federico.
Lamentablemente no se comprende que Wikileaks es otra forma más de lucha contra lo que llamabamos imperialismo en los ’60, y que hoy, tal como queda al desnudo en la película “Robocop” o “Blade Runner” es la lucha contra las corporaciones y por MÁS DEMOCRACIA ante el avance del fascismo neoliberal de Reagan y Magaret Tatcher. En nuestro país las corporacione, el neofacismo y el saqueo tienen nombre y apellido, entre otros: Repsol YPF, Monsanto, Cargill, Brahma, All America, Barric Gold, Kraft, Papelera del Plata (compañía Manufacturera de Papeles y Cartones), y así podemos seguir, para comprender el saqueo material e intelectual al que estamos sometidos. Y por supuesto sus empleados políticos en el Kichnerismo, el Duhaldismo y el Radicalismo y ni hablar del sindicalismo empresario de los Moyano y los Pedraza.
Hagan la prueba, y pongan en su buscador “neutro” Google “Evo Morales”, la primera selección es de Terra Perú, una empresa española, y la segunda de AFP=Asociated Frances Press, ninguna de Bolivia, eso se llama selección ideológica de Google, para que quienes buscan una noticia del compañero Evo, encuentren cuestionamientos muchas veces infundados, y nunca la profunda acción revolucionaria del compañero Evo que cuestina el orden imperial mundial de saqueo y agresión al medio ambiente.
Esta claro, no hay neutralidad. Es un camino del que nadie estamos exento de caminar.
Si publicaran más notas como esta, habría menos de estos…
“Ivan dice:
22 diciembre, 2010 en 7:35
Aproximadamente 154.000.000 resultados (0,09 segundos”
“dano dice:
22 diciembre, 2010 en 0:14
Mas de 300 millones de resultados? Y porque a mi me arroja tan solo 155 millones?”
Carlos es uno de esos que se creen que los problemas se arreglan haciendole caso al jefe.
Felicito a Federico Pacheco y a Red Users por el articulo, la forma, los conceptos y lo didactico de la nota ameritan un gran aplauso. Hace tiempo los lectores vemos notas que no van mas allá de lo informativo y en este caso debo sacarme el sombrero ante este señor, ya que pone al lector en el lugar que debe estar, lo hace pensar, usar la cabeza y hasta diría madurar, ya que cada quien debería tomarse la molestia de analizar como sugiere la nota, cada aspecto de la informacion que se nos presenta cada dia.
ahi esta el otro, je.
lo que queda claro es que todos usan google. Inferior o no
Vayan a laburar vagos. El pais se cae a pedazos y ustedes boludeando con esto. Despues le echamos la culpa a los yankis de por que tanta injusticic en este pais. boludos.
About 278,000,000 results (0.25 seconds)
Eso les pasa por usar el inferior Google argentino.
A ver otro BOL….. que diga “154.000.000 resultados (0,09 segundos)”. Por qué no leen objetivamente la nota y no para buscarle errores o detalles sin sentido? No se dan cuenta que justamente lo que hacen es aportar NADA a la discusión y son parte del amarillismo que se hace referencia en esta nota? Discutamos lo mas importante que son los derechos de un individuo sea agresor o agredido.
Para aportar a la causa, creo que como dice la nota, los Derechos Humanos están por sobre toda las cosas. Creo que no podes reclamar Privacidad, cuando estas matando personas de una o otra forma en otros lugares, o cuando tenés presos a personas sin un procesamiento judicial (léase Guantánamo) Saludos.-
Aproximadamente 154.000.000 resultados (0,09 segundos)
Mas de 300 millones de resultados? Y porque a mi me arroja tan solo 155 millones?